mi tía Lola…

Mi tia Lola me enseño a llenar el vacío con personajes inventados, recreados, imaginados, tal fue así que mi tía Lola se convirtió en uno de ellos.
Mi tía Lola era bibliotecaria y tenía tantos amantes como libros encerrados y clasificados en la vieja casa de la abuela, lejos del pueblo en el que me crié como un pajarito silvestre entre el mar y campos de naranjos.
Aunque Lola me ayudó, me era muy difícil quererla ya que presentía que algo ocultaban las dos hermanas que nunca hablaban de la otra y a las que nunca llegué a ver juntas.